Diseñamos y gestionamos tu viaje completo: vuelos, alojamientos, traslados y actividades, alrededor de cómo querés viajar vos.
Un viaje bien hecho no se compara con nada: cambia cómo mirás las cosas, te da historias que vas a contar toda la vida y recuerdos que no se deprecian. Por eso vale la pena planificarlo bien, y no dejarlo librado a la suerte de un buscador online.
Mi trabajo es que cada peso que pongas en ese viaje rinda al máximo: mejores fechas, mejores precios, mejores decisiones y cero tiempo perdido.
Entre fechas, precios, alojamientos y actividades, un viaje importante puede significar semanas de pestañas abiertas. Y la mayoría de las veces, la duda no es dónde ir: es si estás decidiendo bien.
Salir en enero puede costar un 50% más que salir dos semanas después. Saber cuándo comprar y cuándo esperar es la diferencia entre viajar o postergarlo un año más.
Guardás el alojamiento perfecto para decidirlo mañana y mañana ya no está. Empezás de cero, con menos opciones y a peor precio.
El tren de Tokio a Kioto o el acceso al Monte Fuji no se compran en un buscador: hay que meterse en páginas japonesas y entender cómo funcionan. Eso ya lo hice.
Ese es el verdadero problema de comprar online. Acá tenés un teléfono, un nombre y una persona que ya sabe cuál es tu itinerario.
Desde la primera charla hasta que volvés, hablás siempre conmigo. No hay call center, ni tickets, ni respuestas automáticas.
Charlamos sin cargo y sin compromiso. Me contás quiénes viajan, qué quieren vivir, qué fechas manejan y con qué presupuesto se sienten cómodos. Si todavía no lo tenés claro, lo pensamos juntos.
Armo una propuesta hecha a mano con destinos, ruta, vuelos, alojamientos y actividades. Te muestro alternativas y regímenes con distintos precios para que elijas con toda la información.
Cuando aprobás, me ocupo de las reservas, los pagos, los traslados, el seguro y la documentación. Recibís todo ordenado en un solo lugar, con horarios, confirmaciones y recomendaciones.
Estoy atento a tu itinerario aunque acá sean las cuatro de la mañana. Si querés una recomendación, me escribís. Si se complica algo, lo resuelvo yo. Y si no necesitás nada, no te molesto.
Todo lo que hace falta para que el viaje funcione, en un solo lugar y con un solo responsable.
Estas son propuestas con fecha y precio ya confirmados. Los cupos son limitados, si te interesa alguna, escribime para reservar tu lugar.
Armamos tu viaje de cero, a tu medida: fechas, presupuesto y estilo que quieras.
Organizo viajes a todo el mundo, pero hay algunos que conozco especialmente bien porque los hice yo.
Escapadas, aniversarios y lunas de miel. El equilibrio justo entre descanso, buenos lugares para comer y cosas que valen la pena ver.
Grupos que quieren aprovechar cada día sin pelearse por la logística. Yo coordino fechas, pagos y reservas para que ustedes solo se ocupen de ir.
Tres semanas recorridas en persona: Tokio, Kioto, Nara, Osaka y Seúl. Trenes, JR Pass, zonas donde conviene dormir y todo lo que no se compra desde acá.
Rutas de varios países sin días perdidos en traslados mal pensados. España, Francia, Italia, Holanda y los alrededores que casi nadie te recomienda.
Cuando lo que querés es desconectar sin pensar en nada. Elijo el resort correcto para tu tipo de viaje, no el que más se promociona.
Viajes armados alrededor de un line-up: entradas, vuelos, hotel cerca y traslados. En camino para la próxima temporada europea.
Destinos que recorrí en persona y que puedo armarte de punta a punta. La mejor forma de saber si alguien sabe lo que está vendiendo es preguntarle si estuvo ahí.
Pasé ocho años trabajando en un banco. Aprendí muchísimo, pero cada vez que juntaba unos días de vacaciones terminaba haciendo lo mismo: armar viajes. Los míos, los de mis amigos, los de mi familia. Hasta que decidí dedicarme de lleno a lo que realmente me gusta.
Estudio turismo en la Universidad Kennedy y trabajo como agente de viajes habilitado. Organicé tres semanas por Japón y Corea para seis amigos, recorrí Francia, Holanda, España e Italia, y armé viajes al Caribe para familias y parejas. Lo que más disfruto es encontrar buenos precios a lugares que valen la pena, y de vez en cuando sorprenderte con un destino que ni tenías en la lista.
Los precios online suelen ser parecidos. Lo que cambia es todo lo demás.
El que te atiende, el que arma el viaje y el que te contesta a las tres de la mañana son la misma persona.
Nada de itinerarios copiados. La propuesta sale de lo que me contás en la primera charla.
Los viajes que recomiendo los hice. Sé qué zona conviene, qué se puede saltear y qué no te podés perder.
Un problema en destino no puede esperar tres horas. Es el estándar por el que quiero que me midan.
Vuelos, hoteles, traslados, horarios y confirmaciones. Sin buscar mails viejos en el aeropuerto.
Estoy disponible, no encima. Si querés recomendaciones me escribís; si no, disfrutás tranquilo.
Dejame tu mail y contame por dónde te gustaría viajar. Cuando encuentre una oportunidad real, con un precio y una fecha que valgan la pena, te escribo. Sin spam y sin mandarte veinte promociones por semana.
La primera charla y la propuesta inicial no tienen costo. Mi trabajo está incluido en el precio final del viaje, así que no pagás un honorario aparte: pagás el viaje y el servicio viene con él.
En general los precios terminan siendo muy parecidos a los que ves online, porque trabajo con operadores mayoristas y accedo a tarifas que no siempre están publicadas. La diferencia está en el tiempo que te ahorrás y en tener a alguien que responde si algo se complica.
Sí. Hay gente que delega todo y gente que ya tiene los vuelos y necesita el resto. Lo armamos como te sirva a vos.
Cuanto antes, mejor: los mejores precios y los mejores alojamientos son los que primero se agotan. Para un viaje largo, entre tres y seis meses es lo ideal. Pero si tenés algo más cerca, escribime igual y vemos qué se puede hacer.
Sí. Conozco especialmente bien Japón, Corea, Europa y el Caribe, pero organizo viajes a cualquier parte del mundo. Si es un destino que no recorrí, te lo digo de entrada y me tomo el trabajo de investigarlo a fondo.
Me escribís directo a mí. Tengo tu itinerario completo, sé en qué momento del viaje estás y me ocupo de resolverlo con el proveedor. No vas a tener que explicarle tu caso a nadie desde cero.
Una vez que elegís la propuesta, se coordina el pago y recién ahí se emite la reserva. Te paso todo por escrito antes de que confirmes: qué incluye, qué no y las condiciones de esa tarifa en particular.
No hace falta que tengas todo decidido. Con una idea, unas fechas aproximadas y las ganas alcanza para empezar. El resto lo pensamos juntos.